Este año se celebra el centenario de la inauguración de uno de los festivales de música y teatro más importantes del mundo, el conocido Festival de Salzburgo. Es un reconocido festival de música clásica que se realiza en los meses de julio y agosto en Austria y lo lleva haciendo desde el 22 de agosto de 1920 el cual ha ido evolucionando y aumentando de tamaño, de modo que en el año 1967 se creó otro festival que funcionó como una extensión del Salzburger Feetspiele, el Salzburger Osterfestpiele, realizado durante la festividad de pascua, y posteriormente en el año 1973, el Salzburger Pfingstfestpiele, realizado durante el pentecostés.

Una de las principales causas de la popularidad de esta celebración fue que la ciudad austríaca anfitriona, Salzburgo, fue la ciudad natal de posiblemente el compositor más influyente y recordado de todo los tiempos, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). Esto se trata de un hecho importante ya que, el festival se dedica especialmente a la puesta en escena de piezas musicales clásicas, por lo que en todas las ediciones estarán presentes una gran cantidad de creaciones musicales pertenecientes a Mozart, autor de una abundante obra musical.
Hay una gran cantidad de cosas que se podrían decir de la vida y obra de Mozart pero este gran compositor no es el único al que se le rinde homenaje en el Festival de Salzburgo a través de la puesta en escena de sus obras. En esta festividad también podemos escuchar algunas de las obras más célebres de otros grandes músicos como Beethoven, Verdi, Richard Strauss, etc. Lo cierto es que este año, los aficionados a la música clásica que asistan a la ciudad de Salzburgo podrán presenciar la representación de un total de 222 piezas musicales durante casi mes y medio. Se espera que los grandes momentos del festival sean las representaciones de «Don Giovanni» y «La flauta Mágica» de Mozart, así como «Elektra» del compositor Richard Strauss (uno de los fundadores del festival) o la ópera «Boris Godunov» del compositor ruso Modest Músorgski (1839-1881).
Uno podría pensar que a este festival, que fue concebido hace ya 100 años tras la Primera Guerra Mundial y al que su fundación se le atribuye al poeta Hugo von Hofmannsthal (1874-1929), el compositor Richard Strauss (1864-1949), el productor cinematográfico Max Reinhardt (1873-1943), el diseñador escénico Alfred Roller (1864-1935), el compositor y director de orquesta Bernhard Paumgartner (1887-1971), y por último el director de orquesta Franz Schalk (1863-1931); le queda poco tiempo de vida, ya que no se trata de música pop o reggaetón, los géneros más escuchados y con más relevancia en la sociedad actual.
No obstante, aunque sí que es cierto que la popularidad de la música clásica y la ópera se está viendo mermada en los últimos años, no hay que olvidar que como su propio nombre indica, se trata de un clásico. Es decir, algo que permanece a lo largo de los años sin caer en el olvido. Por lo tanto, hay razones de sobra para pensar que este festival aguantará muchos años más y es algo por lo que los admiradores de la música clásica y los apasionados de la música en general deberíamos estar agradecidos.
Por: Sanmartín Gutiérrez, David

as imaxes hai que identificalas…
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perdón, aparece dúas veces. Borrade un… é que ás veces non vexo os comentarios… Grazas
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